Título: Si el Amor es una Isla (Silence Hill #1)Autor: Esther Sanz
Editorial: V&R Editoras
Páginas: 296
Sinopis
A veces, el amor te encuentra en donde menos lo esperas.
Dicen que una isla es el lugar ideal para perderse. Yo tuve que llegar al inhóspito Sark, un islote con quinientas almas en el canal de la Mancha, para encontrarme a mí misma.
Todo empezó una mañana gris de octubre cuando por fin conseguí que una embarcación me llevara desde la isla vecina de Guernsey. El mal tiempo había impedido que ningún ferry se aventurara en aquel mar revuelto desde hacía días. Finalmente logré convencer a un pescador, que salía a faenar temprano, para que me acercara a Sark. El trayecto me costó el sueldo de una semana, pero llegaba con dos días de retraso y temía perder el empleo incluso antes de empezar.
No fue hasta más tarde, sentada en aquel bote pesquero, con el chaleco salvavidas puesto y la cabeza entre las rodillas para vencer el mareo, que pensé en la posibilidad de perder algo todavía más valioso: mi propia vida.
Reseña
Bienvenido a Silence Hill
Un paraíso de calma bajo las estrellas
Sé que la sinopsis del libro no dice mucho y en parte se agradece para descubrir poco a poco de que va esta historia. En un inicio creí que era otra novela de romance juvenil así que no me hacía muchas ilusiones, pero lo que me encontré fue un new adult, y momento no se asusten sé que es un género algo estigmatizado debido a que las tramas no son precisamente originales. Sin embargo Esther Sanz adereza este libro con toques de misterio y si sumamos la ambientación del libro creo que es un viaje muy interesante.
Comenzaré por el lugar en donde se desarrolla la historia, Sark pertenece a un grupo de islas ubicadas en el canal de la mancha. Es una isla pequeña con pocos habitantes, curiosamente los autos están prohibidos, únicamente permiten los tractores y el medio de transporte más común es la bicicleta o el caballo. Es regida por un sistema feudal aunque actualmente hay un parlamento, también como pueden notar en las fotos no hay alumbrado público y por ello es el mejor lugar para observar las estrellas.
Hay unos escenarios rústicos y preciosos, para los que les gustan los pueblitos pintorescos les dejará la espinita por conocer Sark algún día como es mi caso.
Está narrado en primera persona por Luisa, una joven española de 17 años que acude a la isla a trabajar en el Hotel Silence Hill y de esa forma ayudar a su padre a pagar su tratamiento médico. El hotel es propiedad de Patrick Groen, un hombre que es una leyenda en la isla, casi un fantasma, su comportamiento es extravagante, huraño y maneja con puño de hierro su negocio.
Al principio Luisa choca con todas las reglas sacadas del siglo pasado del hotel, el ser obligada a usar un uniforme tan anticuado, tener que usar determinado peinado e incluso accesorios de higiene personal. El ambiente en ese hotel tan tradicional es asfixiante, oscuro y lleno de misterios comenzado por su propietario. Hay un aire romántico y a la vez trágico que rodea a Patrick y que atrae irreversiblemente a Luisa, a tal grado que se meterá en unos cuantos líos por satisfacer su curiosidad.
Creo que lo que más disfruté fue esa atmósfera retro, las pequeñas referencias al fantasma de la ópera, el erotismo y secretos que ocultaban algunos personajes. Porque conforme avanza el libro ahondamos más en el pasado de algunos de ellos, vemos que no han tenido vida fácil a pesar de lo idílico del pequeño pueblo. Uno de los personajes que más se ganó mi aprecio fue Madam Perrier quien aporta una chispa sobrenatural al hotel. Tampoco puedo desdeñar a Margot que es más de lo que aparenta y por último Jim que es el cochero de Silence Hill y el primer amigo de Luisa al llegar. El chico es pícaro, amable y parece tener un pequeño enamoramiento hacia Luisa pero sus titubeos y algunas mentiras hicieron que dudara de sus intenciones.
Ahora en cuanto al romance tenemos una relación un tanto intensa, que me hubiese gustado se tomase con más calma. Ya lo he dicho el uso de romances fugaces es un elemento sobre explotado en la literatura pero ¡agh! confieso que me encantó Patrick Groen y su aire trágico (aunque al final me daban ganas de darle unos golpes por seguir sufriendo la tiranía de un fantasma). Es un hombre que oculta un lado muy sensual; aquí debo hacer un paréntesis, las escenas eróticas me hicieron sonrojar, en primera son bellas y no el porno que últimamente se publica. Me gustó como la autora juega con los sentidos, avivando únicamente el deseo y que sus personajes anhelen más aquello que no pueden tener.
Por último tenemos un pequeño giro que yo ya lo sospechaba y que hace que todas las piezas encajen en su lugar, no me sorprendió tanto pero creo que fue un gran acierto para la trama.
Conclusión: Si el amor es una isla, ha sido una lectura que me ha sorprendido por su contenido, si bien tiene un par de clichés se compensa con una buena narración y una ambientación preciosa. También hay un par de metáforas que vale la pena leer con atención.
Historia: 4/5
Dirige su hotel desde la sombra de sus aposentos. Solo sale cuando el sol se ha puesto, en noches de luna nueva, y algunos dicen que suele taparse el rostro con una máscara.
Al principio Luisa choca con todas las reglas sacadas del siglo pasado del hotel, el ser obligada a usar un uniforme tan anticuado, tener que usar determinado peinado e incluso accesorios de higiene personal. El ambiente en ese hotel tan tradicional es asfixiante, oscuro y lleno de misterios comenzado por su propietario. Hay un aire romántico y a la vez trágico que rodea a Patrick y que atrae irreversiblemente a Luisa, a tal grado que se meterá en unos cuantos líos por satisfacer su curiosidad.
En el amor nunca entregues más de lo que te ofrecen.
Creo que lo que más disfruté fue esa atmósfera retro, las pequeñas referencias al fantasma de la ópera, el erotismo y secretos que ocultaban algunos personajes. Porque conforme avanza el libro ahondamos más en el pasado de algunos de ellos, vemos que no han tenido vida fácil a pesar de lo idílico del pequeño pueblo. Uno de los personajes que más se ganó mi aprecio fue Madam Perrier quien aporta una chispa sobrenatural al hotel. Tampoco puedo desdeñar a Margot que es más de lo que aparenta y por último Jim que es el cochero de Silence Hill y el primer amigo de Luisa al llegar. El chico es pícaro, amable y parece tener un pequeño enamoramiento hacia Luisa pero sus titubeos y algunas mentiras hicieron que dudara de sus intenciones.
- ¿Estabas enamorada?
- Supongo que sí - me encogí de hombros sintiéndome una estúpida.
-Pues dale las gracias y déjalo ir
- ¿Las gracias? Si me destrozó el corazón...
- Te mostró lo que tienes-sonrió y señaló mi pecho-. Y que es capaz de latir con intensidad. ¿Acaso no es maravilloso?
El rencor, el odio o la culpa tienen raíces profundas, y que solo logramos arrancarlas si somos lo bastante fuertes como para perdonar.
Por último tenemos un pequeño giro que yo ya lo sospechaba y que hace que todas las piezas encajen en su lugar, no me sorprendió tanto pero creo que fue un gran acierto para la trama.
Cuando discutan, no permitan que sus corazones se alejen; no digan palabras que los distancien aún más. O llegará un día en que la distancia del corazón será tanta que nunca más encontrarán el camino de regreso.
Conclusión: Si el amor es una isla, ha sido una lectura que me ha sorprendido por su contenido, si bien tiene un par de clichés se compensa con una buena narración y una ambientación preciosa. También hay un par de metáforas que vale la pena leer con atención.
Personajes: 4/5
Acción: 3/5
Drama: 3/5
Misterio: 4/5
Romance: 4/5
TOTAL: 4
*Gracias a la editorial por el ejemplar



